miércoles, 13 de diciembre de 2017

Preguntas erróneas. Error 404

En numerosas ocasiones a los consultores que nos dedicamos a las nuevas tecnologías nos preguntan cuánto cuesta una página web o una tienda online y equivale a preguntar una estupidez similar a cuánto vale una casa. Es una formulación errónea, sin sentido y mal planteada. La pregunta clave es otra, no el precio.
Un soporte online puede costar desde 200 euros a millones. Sí, lee usted bien, consulte lo que vale construir y mantener una plataforma tecnológica como AmazonZaraEbay o similares y me cuenta. Con una casa sucede lo mismo, las puede encontrar desde 9.000 euros, fabricadas en madera, hasta de decenas e incluso cientos, aquí tienen una de 260 millones de dólares.
En consecuencia, la primera pregunta no es cuánto vale sino para qué quiero mi web; y esta cuestión ya es más complicada de contestar pues no todos aquellos que quieren transformar su negocio al mundo digital saben lo que necesitan, o los que ya disponen de soportes en este formato han hecho lo correcto hasta ahora. Dado que comparo casas con páginas web, la transformación digital exige que usted tenga una mentalidad de chalé con vistas al mar o al campo, donde prefiera, pero que no se compre un bunker de la II Guerra Mundial, basta con que piense qué ejército los utilizó y qué éxito tuvo con ellos en la contienda. Una pista: no ganaron.