lunes, 10 de julio de 2017

La chispa de la experiencia digital



La pregunta que tiene que hacerse el propietario de un comercio o pyme no es si debe tener un ecommerce o no (este quebranto de pensamiento ya debería de estar superado), sino en qué momento un cliente puede visitar mi web. En la actualidad, con las tasas de digitalización que tiene la sociedad española un consumidor medio, a lo largo del proceso de compra, visita en algún momento dado varias páginas mientras decide qué adquiere, en qué canal lo hará finalmente (tradicional u online), a qué precio y qué tienda elegirá tras ver varias.

Muchos pequeños comercios no tienen página web pensando que su carácter local, bien por el tamaño de la ciudad, o por el del barrio si se trata de una gran ciudad no lo hacen necesario. Esto es un error en la sociedad digital en la que vivimos. Otra cosa diferente es el tamaño que tenga que tener el ecommerce, las funciones y prestaciones del mismo, que dependerá de variables como los recursos disponibles, el tipo de productos, público objetivo, etc., pero hay uno que va implícito y que es fundamental: tener visibilidad en la red y ser un comercio o pyme normal en el contexto de la Sociedad de la Información que vivimos. Sin web ya no se pertenece a la normalidad, todavía no has pasado de siglo y las campanadas fueron hace 17 años.