viernes, 13 de junio de 2014

Uber pone en jaque al taxi y solo trae mejoras para los consumidores



Miles de taxistas se manifestaron contra Uber, un nuevo modelo de negocio que permite a los particulares prestar servicios de transporte en las ciudades. El modelo tradicional está en jaque

Iba a titular este artículo “que pase el siguiente: los taxis”, pero no me quiero repetir ya que por este título han pasado las librerías, tiendas de música, fotografía y algún sector más. La semana pasada miles de taxistas se manifestaron en Madrid y Barcelona contra una aplicación informática, www.uber.com, que permite poner en contacto a personas que quieren hacer un viaje dentro de su ciudad, con conductores anónimos dispuestos a realizar ese trayecto con su coche particular a cambio de una remuneración.

El conflicto es muy complejo y tiene muchos puntos legales que abordar, pero tiene mala pinta para el sector del taxi. En primer lugar estamos hablando de libertades individuales, donde personas adultas acuerdan libremente viajar, lo que puede limitar derechos constitucionales fundamentales. Esto es complejo de regular Constitución en mano. Por otra parte, no se puede limitar, y menos prohibir, la libertad de empresa.