jueves, 25 de febrero de 2016

El internet de las cosas



La nueva oleada de internet va ser la de los aparatos conectados por medio de la red proporcionándonos información a las personas. Es el internet de las cosas y ya está aquí

La última edición del CES, la mayor feria de electrónica de consumo del mundo celebrada el pasado mes de enero en Las Vegas, dejó clara cuál va a ser la tendencia tecnológica para este año: el internet de las cosas. ¿De qué se trata en realidad? De máquinas conectadas a internet que nos ofrecen datos a través de la red para, en principio, nuestro beneficio o el de la comunidad. Esta tendencia ya la apuntó hace algunos años el Fidelity Worldwide Investment (www.fidelityworldwideinvestment.com) que definió esta faceta como “el ecosistema mundial de objetos físicos conectados que pueden percibir, procesar y comunicar datos entre ellos sin intervención humana”

Si bien todo lo que nos rodea en nuestra vida ya funciona gracias las nuevas tecnologías, el internet de las cosas va un paso más allá al poner a nuestra disposición datos de los que antes no disponíamos con tanta rapidez. Imagine que está en un atasco de tráfico en una gran ciudad. Hasta ahora por medio de la radio, y más recientemente por medio de Twiter, se podía informar y obtener alguna solución. Con el internet de las cosas será el mismo sistema de tráfico el que le avise a su smartphone de los problemas de tráfico con suficiente antelación y le proponga rutas alternativas.

Según lo presentado por las diferentes empresas en el CES, y estamos hablando de gigantes como Intel, Qualcomm, Samsung, Sony, LG, Apple, Google, Cisco, Lenovo, Epson o Ericsson, en los próximos meses proliferarán objetos con sensores que se conectarán entre sí, y que nos permitirán medir nuestra actividad física, nuestro estado de salud, lo que comemos o incluso controlar si nos cepillamos los dientes correctamente, dejando en un juego para niños las apps que en la actualidad existen y que se basan en la introducción de datos de forma manual.

Por otra parte, el interés de las grandes empresas es notable ya que estamos hablando de unas cifras de negocio que marean. Según un estudio presentado en el CES, se calcula que el internet de las cosas moverá 4,6 billones de dólares durante los próximos 10 años.

Intel, por ejemplo, presento un ordenador del tamaño de una tarjeta SD (la que usan las cámaras de fotos) que puesto en una prenda de vestir o de complementos para el cuerpo convierte a todos los objetos en inteligentes, desde un auricular que registre datos biométricos a un calentador de biberones que se pondría en marcha cuando detecte que el bebé se ha despertado, o un pijama para niños que monitoriza la temperatura y el movimiento, y que los padres pueden consultar a través de sus smartphones.

Estamos ante una nueva oleada en la sociedad de la información, cuando todavía no ha terminado la que estamos viviendo de implantar el smartphone al cien por cien de la población. Como es evidente, el internet de las cosas necesita de la anterior, pero esto no va ser problema ya que la culminación del uso de teléfonos inteligentes es inminente. Se calcula, según el Fidelity Worldwide Investment, que cada oleada ha multiplicado por diez al número de usuarios de la anterior, así que el impacto de que los objetos estén conectados de manera inteligente entre sí puede ser bastante elevado en la próxima generación. Si ahora ya hemos perdido el miedo a comprar en un supermercado por medio de la red, nuestros hijos ¿por qué no van a dejar que lo haga la nevera?

El gran problema de este nuevo desarrollo es sobre todo la privacidad de las personas, ya que en el futuro la fuga de datos no solo podría venir del smartphone, la tableta o el ordenador, también de la nevera o del reloj inteligente. Más allá de teorías de la conspiración paranoicas, lo cierto es que cada vez habrá más datos personales fuera de nuestro control, y para ejemplo un botón. Google acaba de comprar por 3.200 millones de dólares Nest Labs, una de las compañías más destacadas en la automatización del hogar. De esta manera, los dueños del buscador, también pueden saber lo que haces en casa.

2 comentarios:

  1. Buen artículo que nos debe hacer pensar hasta dónde y hasta cuándo vamos a dejar que la información "fluya".
    Por cierto, ¿alguien recuerda cómo funcionan las tradicionales cabinas telefónicas? mi peque, no.
    Carolina

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    1. ¿Pero todavía quedan cabinas de esas? Yo hace tiempo que no veo. Eso, como muchas cosas, están en la sección nostalgia de El Corte Inglés

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