viernes, 13 de diciembre de 2013

Facebook, el mentiroso global que permite incumplir sus políticas de empresa

En todos los colectivos hay un mentiroso, en una sociedad global hay un mentiroso de ese tamaño que no es otro que Facebook, o “cara libro”, como dice el gran monologista Leo Harlem. Recientemente, Richard Allan, director de Políticas Públicas para España, Oriente Medio y África, convocó a los medios de comunicación para aclarar algunas cuestiones relacionadas con la compañía. http://goo.gl/LN89LA


A mí, de entrada, me llama poderosamente la atención que se pueda meter en el mismo saco a España (un país de momento), África (un continente) y Oriente Medio (una región de Asía), pero debe de ser que desde el punto de vista de EE.UU tenemos la misma sensibilidad en Facebook un masovero de Teruel, un pastor de Tanzania y un criador de camellos saudí.


En la citada rueda de prensa, el representante de Facebook dijo que una de las medidas adoptadas desde hacía un año era que los perfiles tenían que tener nombre propio. “Es lógico, se basa en el mundo real. Si alguien quiere ser el ratón Mickey, adelante, pero no en Facebook. Respetamos todas las webs pero nuestra visión es con un nombre real, familia y amigos reales. Sin la identidad, Facebook no sería Facebook”. Y a Pinocho la creció la nariz





La foto que ilustra este reportaje es de una cuenta que utiliza un servidor para dar sus clases desde hace más de dos años, en la que no está el ratón Mickey pero sí Bugs Boney, y que el dueño se llama Juan de la Prueba. La cuenta existe, se puede buscar en Facebook, y además soy amigo de mí mismo, así que por medio de Javier Atienza la encontrarán los más escépticos. Por cierto, que acepto amigos. Y a Pinocho la creció la nariz.


Estas son las afirmaciones grandilocuentes que “cara libro” hace de cara a la opinión pública, humo para quedar bien, pero que luego son mentira como queda en evidencia. Además, Juan de la Prueba, administra cinco páginas de empresa, todas ellas para explicar temas en clases, invitando a numerosas personas que no conoce, es decir, incumpliendo las normas de Facebook y, en lugar de haber sido dado de baja de forma inmediata, envían mensajes como los que ilustran esta noticia. Una especie de regañina, “se bueno, sino te quitaré el juguete”, pero que nunca lo hace. Y a Pinocho la creció la nariz.


Otra joya que soltó este señor fue: “Si alguien tiene un problema, que denuncie”. Primero, si tengo un problema contra tu compañía tengo que ir a Palo Alto, California. Con vuestra visión del mundo no lo sé, pero con la mía hay un océano por el medio y más de 12.000 kilómetros. Segundo, tú has montado esta gigantesca red social, y debes velar por su seguridad y buen funcionamiento, no puedes echar balones fuera y eximirte de responsabilidad como haces en tu contrato de cientos de páginas. http://goo.gl/V148kr


No quiero colapsar las comisarias de este país ni los juzgados por cuestiones que son tú responsabilidad, que suceden dentro de tu garito. Recurriré a la justicia si sufro acoso como consecuencia de estar en Facebook, al igual que si la sufro por estar en un bar. Y a Pinocho la creció la nariz.


Y la mejor, y que se comenta sola, el señor Allan dice que “los adolescentes son los que más saben de privacidad, según el Instituto Pew, en su estudio Kids Online”. Lo que no dice es que ese instituto es propiedad indirecta de Facebook, pero eso ya lo dijo yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola. Deja tu opinión sobre este artículo. Me gusta escuchar todos las opiniones y debatir sobre ellas