viernes, 28 de junio de 2013

¿Y si Facebook cerrara mañana?

¿Y si Facebook cerrara mañana?

El lector puede estar tranquilo. No es probable que suceda, pero Facebook y el resto de redes sociales sufrirán, más pronto que tarde, un ajuste que sí dará algún susto financiero y de usabilidad. Cuestiones como la noticia de que había cedido datos de miles de clientes al gobierno de EE.UU no ayudan precisamente a la compañía, ya que los usuarios perciben esta acción como una traición a su privacidad.

Este gigante de internet (con más de 1.100 millones de usuarios según sus datos) tiene varias debilidades en la actualidad que conviene tener presente. En los últimos meses ha sufrido una bajada en su tráfico de un 6%, lo que avisa de un cierto cansancio en la experiencia de uso por parte de sus clientes. Con más de 2.000 millones de usuarios de la red, esta tendencia bajista no se debería de haber producido tan pronto ya que tiene un potencial de crecimiento enorme.

Por otra parte, su valor en la bolsa de Nueva York ha caído de 42 a 24 dólares en un año, es decir, una pérdida de más del 50% desde que comenzó a cotizar en mayo de 2012, llevándose al traste la expectativa de miles de inversores que pensaban ganar dinero con un pelotazo bursátil cuando Facebook llegó a valer más de 100.000 millones de dólares.

Facebook está sobrevalorada en la bolsa según informes de varias consultoras internacionales como Stifel Nicolaus o BTIG Research. En la actualidad está valorada en 58.000 millones de dólares, muy lejos de una correspondencia real con sus ingresos de unos 5.400 millones de dólares, según los datos de la Bolsa de Nueva York (www.nyse.com). Es decir, que su valor viene dado por lo que los inversores quieren que valga la empresa. El sentido común indica que si facturas cinco veces menos de lo que te valoran algo no cuadra. Además, si lo que vendes son intangibles publicitarios en lugar de coches, por ejemplo, todavía es más difícil de entender su valoración bursátil. Todo apunta a que podríamos estar ante una burbuja especulativa, ya que además no hay respaldo productivo industrial detrás.

Otra debilidad de la empresa de Mark Zuckerberg es la gestión de la privacidad. Los usuarios cada vez saben más de los abusos que Facebook comete con sus datos. No hay que olvidar las críticas que ha recibido por modificar estas medidas automáticamente y sin avisar a sus clientes, lo que lleva a miles de perfiles con estos parámetros mal ajustados, y por ende, miles de personas que tienen malas experiencias y se distancian de esta red.

Y el gran reto para Facebook. Pasar de una buena experiencia de usuario en el PC al móvil y tabletas, soportes donde Twitter funciona mejor y la compañía con sede en Silicon Valey tendrá que demostrar que es competitiva, especialmente en los soportes publicitarios, y que ha sabido adaptarse a un mercado que crece a ritmos del 140% mundial de año en año. Un paso en falso en este soporte y Facebook sí que dará un buen susto a usuarios e inversores.

Lo que ha demostrado la historia de la Comunicación es un patrón que se repite en la actualidad. Cuando nace un soporte nuevo aparecen cientos de periódicos y radios, o decenas de televisiones. Al poco tiempo este boom se ajusta por el mercado y sobrevive una parte de las empresas que nacieron, y en muchas ocasiones no fueron ni las mejores ni las más populares en su momento, sino aquellas que supieron adaptarse al cambio constante. Esto mismo pasará con las redes sociales, donde habrá una selección de las mismas por parte de los usuarios, los verdaderos dueños de los mercados. Si tiene acciones de Facebook, ¡véndalas!