sábado, 1 de junio de 2013

La tecnología es fácil, ¡úsela!








Foto: Jorge Atienza



¿Cómo comienzo con esto de Internet, redes sociales, webs y demás  tecnologías? Esta es una pregunta que a manudo nos hacen a los consultores. Lo primero que hay que entender es que estas nuevas tecnologías no son difíciles aunque sí bastantes amplias de contenido, nuevos conceptos y terminología. Es como contemplar un campo que no se ve su final, impresiona un poco pero en realidad es un efecto óptico. Desde luego es más fácil que la bioquímica, por ejemplo, que son muchos conceptos e intuyo que no son asequibles todos ellos de forma sencilla.

El objetivo es que el usuario tenga unos conocimientos mínimos que le posibiliten introducirse en las TIC y no tanto ser experto, al mismo tiempo que le permita tomar decisiones con criterio sobre su negocio

Partiremos de la base que se conoce bien negocio en su formato convencional u offline, ya que de lo contrario estamos ante otro tipo de problema que habrá que solucionar antes de afrontar las nuevas tecnologías.


Debemos asumir que hay que dedicar tiempo a formarse. Leer de fuentes que aporten conocimiento sobre lo que se hace en nuestro sector en materia de TIC. Cuanto más tiempo se dedique a este cometido mejor, pero mínimo una hora, y si todavía no se está familiarizado con la red se puede leer en soporte papel por medio del abundante material que existe en la actualidad. Asistir a cursos de formación es clave tanto para el aprendizaje como por las experiencias que se pueden intercambiar. Escuchar charlas de expertos de nivel cada vez es sencillo ya que muchas de ellas se encuentran en Youtube o en canales propios de cada evento, además de los miles de audios que se encuentran alojados en esta web: www.ivoox.com

Por supuesto tener unos conocimientos básicos de manejo del ordenador e Internet. No es infrecuente encontrar personas que quieren usar nuevas tecnologías sin saber gestionar bien el correo electrónico, por ejemplo. Si no se ha llegado a este punto hay que empezar por estos cimientos.

El siguiente paso es comenzar a usar las redes más populares, Twitter y Facebook, pero con la intención de estudiar, analizar lo que se hace en ellas e ir aprendiendo de lo bueno para posteriormente aplicarlo a nuestro negocio. Comenzar a publicar información sin tener conocimientos y sin una estrategia es un error común que lleva a deslices importantes.

En esta fase podemos buscar redes especializadas que se adecuen a nuestra actividad y que nos ayuden a obtener ventajas competitivas. Youtube o Flicker si podemos usar elementos visuales, o bien redes verticales (especializadas en un sector) donde vamos a encontrar a menos personas que en las generales pero más sensibilizadas con nuestra actividad. Redes, foros y wikis existen de todos los temas.

Cuando hemos llegado a este punto ya debemos tener un conocimiento razonable de las nuevas tecnologías y saber cómo usarlas y cuáles, pasando del plan de marketing tradicional al digital. De los folletos en papel y revistas a tenerlas en soportes electrónicos, del buzoneo a las campañas de email marketing, de contenidos estáticos a ofrecer información adicional por medio de códigos QR, de la tienda real a una web de venta, y así con cada uno de los elementos que se amolden a nuestro negocio.

Y por último asumir que tener presencia en Internet es una carrera de fondo y no los 100 metros lisos. De ninguna manera son 15 minutos al día como se escucha con demasiada frecuencia en conferencias y foros. Piense en una hora o más de su actividad laboral que es un tiempo de después deberá rentabilizar. La tecnología es fácil, no se debe de tener miedo, aunque algunas cuestiones relacionadas con ellas las deberá de subcontratar, pero nunca olvide que el negocio es suyo, que sabe más que nadie y ahora debe formarse para tomar decisiones o supervisarlas.