sábado, 20 de abril de 2013

¿Piensas y actúas en digital?


Publicado en Diario de Teruel, sección Enrédate el sábado 20 de abril de 2013


El exceso de información, la rapidez con la que avanzan las nuevas tecnologías, la cantidad de fuentes que existen en internet y la falta de cultura digital hacen que, en más ocasiones de lo debido, las pymes y autónomos lleven a cabo acciones de marketing digital de escasa rentabilidad.

En los últimos 100 años se ha generado casi el 80% del conocimiento de toda la Humanidad, con una proyección increíble. Por otra parte, cualquiera de nosotros puede editar contenidos en internet y ser autor de contenidos, cuando hasta hace diez años aproximadamente éramos sujetos pasivos de la información. Esto ha convertido a la red en la web de las personas, en la del diálogo, en el espacio donde puedo comentar, compartir o crear aquello que a mí me interese, desde cualquier lugar, en cualquier momento y en movilidad. Este es un cambio radical, disruptivo en la forma de relacionarnos. Tendrán que pasar varios años hasta que comprendamos en cambio y tengamos cultura digital para afrontar la nueva sociedad.

Si además tenemos en cuenta que se considera tecnología a los avances posteriores a nuestro nacimiento, tenemos un coctel difícil de manejar. Para nuestros padres tecnología fue la llegada de la televisión, para los que nacimos en la década de los 70 fue lo normal. Para nuestros hijos la televisión es un aparato viejo, pero dominan los ordenadores, vídeo juegos y móviles mejor que nosotros. A los que tenemos 40 años ya nos cuesta, los de 60 ni se lo platean.

En este mar de confusión surgen iniciativas que a primera vista y llevados por la novedad parecen buenas para las empresas, como el uso masivo de las redes sociales, que en realidad son una anécdota si se engloban dentro del contexto de la web 2.0, como quede perfectamente en un estudio de la Fundación Orange. Sí, han leído bien, una anécdota, como en su día lo fue el teléfono hasta que no se definió bien qué rentabilidad sacarle.

Antes de tomar una decisión en plataformas digitales hay que entender bien en qué momento nos encontramos y adecuar las empresas y sus sistemas de trabajo a la nueva realidad digital que todo lo está cambiando. La primera pregunta es: ¿mi empresa piensa y actúa en digital?, ¿sus procesos son tales?, ¿mis empleados saben buscar y aportar conocimiento? Si no son afirmativas hay que hacer un esfuerzo por ajustar todos los sistemas a digital, lo analógico está muerto ya en todos los procesos de la pyme. Nada, en ningún sector, se escapa a las TIC.

Esto es clave ya que por primera vez en la Historia se está dando al mismo tiempo un cambio en el sistema productivo y un cambio en el sistema de información, y multiplicado por siguiente generación está preparada por adelantado a esta realidad puesto que son “nativos digitales”.

Después de este asumir este cambio de paradigma se debe realizarse una estrategia, una conversión a lo digital con un plan y unos objetivos concretos. La empresa debe saber muy bien lo que quiere, y lo que debe querer es vender, utilizando los nuevos parámetros digitales para aumentar la conversión de bienes y servicios en euros contantes y sonantes.

Y la anécdota se eleva a categoría cuando nos empeñamos en vender en plataformas ajenas y tener allí nuestras bases de datos. Si todo lo fío a Facebook ya no son mis clientes, ni mis datos. Son de este gigante de la informática, al que le estoy traspasando mi mejor activo, los datos, en lugar de tenerlos en mis soportes. El camino es hacer fans en Facebook y traerlos a mi empresa, no llevar mi empresa a soportes de terceros.