viernes, 16 de noviembre de 2012

Herramientas informáticas para poner límites en Internet



La mejor forma de controlar lo que nuestros hijos hacen el Internet es la educación, el diálogo y la supervisión de lo que hacen junto a ellos, entre otras cuestiones, asuntos que ya han sido tratados en charlas anteriores a estas. El problema al que se enfrentan los padres es que sus hijos saben más de ordenadores y de tecnología, al mismo tiempo que se manejan mucho mejor que ellos en este amplio campo. Esta situación de dominio absoluto del conocimiento “inverso” solamente se produce en el ámbito de las nuevas tecnologías. Ante esta realidad es más fácil que nos controlen ellos a nosotros que nosotros a ellos, ya que usan unas palabras que desconocemos, saben hacer configuraciones en los ordenadores que no comprendemos, manejan internet y los videojuegos con gran soltura y, en general, nos sentimos desbordados por sus conocimientos. Es el peaje que tenemos que pagar ante la primera generación completamente digital y tecnológica.



Poner ciertos límites técnicos en los ordenadores no es difícil. La mayor parte se trata de sencillas aplicaciones que vienen en el sistema operativo y en los programas que se usan, pero muchas pequeñas cosas fáciles pueden llegar a ser difíciles, en especial si no se conoce mucho de informática o no se tiene experiencia en la navegación. Las aplicaciones que aquí se enumeran son de fácil instalación y manejo, y entre las diferentes formas de proteger a nuestros hijos podemos destacar las siguientes.

Las medidas de seguridad de nuestro equipo

Una de las primeras cuestiones que debemos conocer es a gestionar bien las medidas de seguridad que tiene nuestro ordenador y que permiten aplicar los ajustes que deseemos a todos los contenidos, bien sean webs, redes sociales, descargas de música, juegos o videos, intercambio de ficheros o juegos en línea. En este sentido, el control parental de Windows XP o 7 puede ser de ayuda para cuestiones sencillas.

Una posibilidad es poner contraseña al equipo, de tal modo que solamente se pueda usar si nosotros la introducimos cuando el ordenador arranque y nos la pida. Otra opción, más operativa, es configurar el ordenador con varios usuarios y que cada uno de ellos tenga las limitaciones que nosotros deseemos imponer.

Por ejemplo, podemos crear un usuario que se llame “familia” donde todos los programas estén a disposición de todos los usuarios de ese PC; mientras que exista otro que se llame “deberes” y que tenga limitado en todo o en parte (páginas web perniciosas) el contenido a internet. Para hacer las tareas diarias no es necesario ni usar muchas webs ni programas que vayan más allá de la ofimática o específicos para los deberes. De este modo se evita que con la excusa “tengo que hacer los deberes” se disponga de acceso a todo el equipo. Por último, se puede crear un usuario que se llame “ocio” donde se de acceso a los más jóvenes a los contenidos más adecuados. En todos estos casos cada usuario dispone de una contraseña, siendo los padres los que pueden gestionarlas a su criterio.

Por otra parte, es fundamental un buen antivirus que nos proteja de virus y troyanos, aplicaciones que se instalan en nuestro ordenador y que pueden acceder a información confidencial de nuestro disco duro y que luego, en según qué manos, puede ser causa de algún tipo de chantaje, abuso o ciberacoso. En este sentido es muy importante no usar software pirata y sí programas originales. Norton, Kaspersky, GData, Nod32, Panda o Mcafee, entre otros, ofrecen una garantía óptima. A la hora de comprar un antivirus hay que tener en cuenta que se actualice de forma habitual y que tenga especial protección para internet.

Un lugar por donde puede entrar información perniciosa es por medio de la publicidad invasiva o no deseada, es decir, todas las ventanas con este tipo de información que se van abriendo en la medida que vamos navegando. Esto se puede controlar instalando en el ordenador adblock1.31, que se puede descargar desde la página www.adblockplus.org/es

El sistema operativo de los ordenadores, proporcionado en el 95% de los casos por Microsoft, permite también programar el equipo para que se apague tras una duración determinada, de tal manera que pasado ese tiempo el PC se apaga de forma automática. Esta utilidad es útil para controlar con exactitud el tiempo que dejamos a nuestros hijos que estén navegando por una red social, por ejemplo. Esta posibilidad junto al uso de contraseñas hace al ordenador perfectamente controlable por nosotros

Correo electrónico y redes sociales

Los principales proveedores de correo electrónico (Gmail, Yahoo, Hotmail, etc.) facilitan entre sus opciones la posibilidad de cierto control parental, que permite algún tipo de bloqueo: a personas, a servidores de correos, aplicación de filtros para determinadas páginas, control de spam, etc. Es una de las posibilidades más fáciles de configurar, pero también de volver a su lugar original ya que es el usuario de la cuenta el que puede ajustarlo.

Por lo que respecta a las redes sociales, principal fuente de preocupación en la actualidad, también disponen de “ciertas medidas de seguridad” y de controles para la privacidad, que han ido mejorando gracias a las presiones de usuarios, padres y otros colectivos. La primera regla no es de software, sino de sentido común: NO RELACIONARSE CON NADIE QUE NO CONOCEMOS.

Es fundamental en todas ellas configurar nuestra privacidad al máximo y que solamente nuestros amigos “de verdad” puedan ver nuestra información en el muro, fotos, videos y gustos, manteniendo al margen a “los amigos de los amigos”, “conocidos” o “todos”. En las redes sociales no disponemos de otras posibilidades para controlar la información que las que brindan ellas mismas, así que hay que saber cómo configurar nuestra privacidad al máximo y tener cuidado con los contenidos que se suben. En internet siempre queda rastro de todo y, aunque cerremos nuestra cuenta, no la estamos dando de baja, por lo que Facebook, Twitter o cualquier otra red social es dueña de nuestros datos “de manera vitalicia, con carácter universal, y para los usos que la compañía estime oportunos”, como dice textualmente el contrato que “firmamos” con ellas al aceptar sus condiciones de uso.

Es decir, que tenemos que ser conscientes de que no podemos entrar a medias. O no estamos, o lo hacemos con todas las consecuencias y sabiendo cómo nos podemos proteger en ellas de los contenidos perniciosos. No obstante, existe una web creada recientemente www.suicidemachine.org desde la cual se puede borrar nuestro “rastro” digital de una forma muy eficaz.


Webs recomendadas

www.pantallassanas.es

www.ciberfamilias.com

www.apep.es (Asociación Española de la Privacidad)

www.aui.es (Asociación de Usuarios de Internet)

www.osi.es (Oficina de Seguridad del Internauta)